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Historia

Instituto de Tisioneumonología "Raúl F. Vaccarezza"

El Instituto de Tisioneumonología "Prof. Dr. Raúl Vaccarezza" depende de la Facultad de Medicina de la UBA y es el centro de referencia de la tuberculosis para la Universidad como así también uno de los más reconocidos del país. Posee tres edificios donde funcionan el área de Consultorios Externos y Docencia, el Laboratorio de Bacteriología y el Pabellón Koch que es el área de internación.

El 12 de Junio de 1928, el ex Presidente de la Nación, Torcuato de Alvear aprueba la construcción de un Pabellón destinado a la internación de 200 mujeres afectadas de tuberculosis pulmonar en el Hospital Muñiz, con dependencia de la Universidad de Buenos Aires el que, en ese entonces, recibió el nombre de Pabellón Koch. Ya en julio del mismo año comenzó a construirse el Dispensario Antituberculoso dentro del predio del Hospital Muñiz con dependencia de la UBA para la atención de enfermos (adultos y niños) con afecciones del aparato respiratorio y enfermos de tuberculosis. Finalmente, en 1947 se construyó el edificio para el funcionamiento del Laboratorio de Bacteriología de la Tuberculosis, "Profesor Dr. Abel Cetrángolo".

 
El Instituto integrado por estos tres edificios es el denominado "Raúl F. Vaccarezza", en honor a la trayectoria de quien fuera el primer Profesor Titular de la Cátedra de Tisioneumonología en la década de 1930. Vaccarezza fue un destacado tisiólogo que se ó en el plano nacional e internacional, y que dejó como legado numerosos discípulos que perpetuaron a través de los años lo que ha sido la Escuela Tisiológica Argentina.
 
Además de su Unidad Docente Hospitalaria y las tareas de investigación, en el Instituto se desarrollan  actividades docentes de pre y posgrado, Asitencia a pacientes en distintas patologías pulmonares Asma, epoc, tbc, etc.
 

Historia y aportes

del

  Instituto  de   Tisioneumonología “Prof.Dr.Raúl  Vaccarezza”

MAS DE UN SIGLO DE LUCHA CONTRA LA TUBERCULOSIS

Dra. Graciela Cragnolini de Casado

En 1914 nuestro país tenía 7.887.235 habitantes de acuerdo al censo realizado ese año, revelando un fuerte aporte dado por la inmigración europea, fundamentalmente italiana y española.  

En Buenos Aires, las condiciones  de vida no eran igual para todos sus habitantes. Las diferencias entre las zonas norte y sur de la Ciudad eran muy marcadas.

La tuberculosis, enfermedad que había alcanzado su pico máximo entre 1878 y 1890 con una tasa de mortalidad de entre el 300 y 230 por cien mil habitantes, había comenzado a incrementarse luego de un período de retroceso.

Es así que a partir de 1912 continúa con una tendencia en ascenso, llegando en 1918 a una tasa de mortalidad de 250 por cien mil habitantes. A partir de 1919 y hasta 1932,  las tasas de mortalidad se mantienen estacionarias, levemente descendentes , pero siempre cercanas a 170 por cien mil habitantes. (Muy lejos de los 26 por cien mil actuales).

Robert Koch, había comunicado el descubrimiento  del agente trasmisor de la enfermedad  ante la Sociedad Fisiológica de Berlín el 24 de marzo de 1882.Los tratamientos para la tuberculosis hacia fines del siglo XIX eran poco eficaces , propiciándose el uso de la flebotomía, la utilización de purgantes, eméticos y de diferentes dietas, el aislamiento del paciente en sanatorios especializados en lugares soleados y serranos. Luego llegarían algunos intentos quirúrgicos como la resección costal para colapsos de cavernas pulmonares, el neumotórax terapéutico ; pero es recién a partir de 1944 con el descubrimiento de la estreptomicina y fundamentalmente en 1952 con el desarrollo de la isoniazida y posteriormente en 1960 con la rifampicina que la tuberculosis comienza a ser  parcialmente controlada.

La tuberculosis era una enfermedad del sur de la ciudad, de los que vivían en lugares insalubres, en condiciones de hacinamiento.. Tal como cita Domingo Salvarezza en su tesis doctoral “Tisis pulmonar” , presentada en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires , en 1866 :, presentaban mayor “susceptibilidad “ a padecer la enfermedad los de “constitución , pobre, delgada, débil”, los que habitaban en “ambientes húmedos y mal ventilados “,  los de “piel pálida y pecho estrecho”,los que practicaban “excesos venéreos” y llevaban una “vida sedentaria”. A ello se sumaba los que tenían poca exposición al sol, los que tenían un “trabajo fatigoso”, sin dejar de lado la probabilidad y nunca la certeza de la herencia favorecedora del desarrollo de la enfermedad.

Años más tarde, con la inmigración masiva a Argentina comienza a forjarse la idea de la tuberculosis importada, fundamentalmente entre españoles, introduciendo, Gregorio Araoz Alfaro. el concepto que el tipo de trabajo que estos realizaban favorecería  la enfermedad ”porteros, sirvientes, almaceneros, mozo de hotel y de cafés” al desarrollar sus actividades en ambientes poco ventilados y en condiciones sedentarias.

No fue casual entonces que en el año 1883, Torcuato de Alvear , Intendente de la Ciudad de Buenos Aires, haya adquirido el predio situado entre las calles Entre Ríos, Matheu, Alsina y Patagones con el fin de construir dos pabellones de madera, en un terreno de cinco manzanas de superficie y así trasladar la “Casa de Asilamiento”, que asistía a enfermos infectocontagiosos, situada en las calles Paraguay y Azcuénaga.

En abril de 1886 el Dr .José María Ramos Mejía, director de la Asistencia Pública, dispuso el traslado de dicha casa a esos terrenos.

Ya por el año 1893, el Dr. José Ayerza, director de la Asistencia Pública en esos años, conformó una comisión de la que participó el Dr. Penna con el fin de confeccionar un plano del proyecto del nuevo hospital de enfermedades infecciosas. Se  crear así el Hospital de Enfermedades  Infectocontagiosas, llamado más tarde Francisco Javier Muñiz (en honor al médico con dicho nombre fallecido durante la epidemia de fiebre amarilla). Su primer director fue el Dr. Penna. El proyecto fue aprobado en 1894 durante la Intendencia de Federico Pinedo se adquirieron dos terrenos más contiguos.

Inaugurado con un  concepto higienista, se construyó con un sistema de pabellones con orientación noreste sudeste, separado entre sí pero vinculados por senderos y jardines, los que albergan diferentes especies de árboles. Las salas amplias con ambientes ventilados, la luz natural, favorecerían la curación de las enfermedades que aún  los médicos no podían lograr. 

La Universidad de Buenos Aires  no estuvo ajena a la situación de la enfermedad en la ciudad. Su compromiso fue a través de sus médicos , luchadores a lo largo de todos estos años contra el flagelo no sólo de un agente etiológico como lo es el bacilo de Koch , sino más aún contra  otro flagelo que acrecienta al anterior al darle corporeidad en los enfermos como lo son la pobreza, la desnutrición, el hacinamiento.

Así es como la Universidad adquirió otro compromiso: el de identificar la necesidad de internación de los pacientes graves, marginados, los que presentaban complicaciones. Por esta razón solicita en 1927 al Presidente Marcel T. de  Alvear la construcción  de un Pabellón en el Hospital Muñiz para la internación de mujeres afectadas de tuberculosis pulmonar. El mismo se construyó anexo a la Cátedra de clínica de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, con un presupuesto de un millón novecientos veintiocho mil pesos con diez centavos moneda nacional . Se gesta así el  4 de julio de 1928,  el Pabellón Roberto Koch.

Pero tal iniciativa era insuficiente si no iba acompañada de la atención ambulatoria de estos pacientes en un marco de docencia e investigación. Es así que el Poder Ejecutivo Nacional construye, a pedido de la Universidad de Buenos Aires, en el emplazamiento del Hospital Muñiz, un cuerpo independiente dedicado  al Dispensario Antituberculoso con ingreso por la Av. Vélez Sársfield 405., aprobándose el presupuesto de  un millón cuatrocientos treinta y tres mil, cuatrocientos cuarenta y un pesos con diez centavos moneda nacional el 6 de julio de 1928.

Por esa época , médicos de la talla de Raùl Vaccarezza, Alfredo Lanari, Abel Cetrángolo, Oscar Croxatto,  transitaban las calles del hospital.

El primero de ellos  sentaría las bases de la institucionalización de la enseñanza y asistencia de la tuberculosis en la Universidad de Buenos Aires. Este profesional, nacido en la provincia de Buenos Aires, partido de Alberti, solicitó a la Universidad de Buenos Aires la creación de la Cátedra de Clìnica y Patología de la Tuberculosis . El 18 de noviembre de 1937 presentó sus antecedentes docentes ante el entonces decano José Arce, para acceder al cargo de profesor titular de Patología y Clínica de la Tuberculosis, asumiendo como Profesor titular de la misma en 1938. y hasta 1960 para ser luego profesor consulto en 1961 y profesor extraordinario emérito en 1975.

Tal como expresara en sus palabras del discurso inaugural , fue su vida : “Ocupo este sitio de honor con la emoción de quien alcanza la meta final de su carrera y apuesta a consagrarse por entero al cumplimiento de la función encomendada, la más alta función universitaria. Conozco las responsabilidades que el cargo implica y la asumo con entusiasmo”.

Se Doctoró en Medicina, en 1916, con Diploma de Honor de la Facultad de Medicina en la UBA  Se destacó como catedrático, miembro y Presidente de la Academia Nacional de Medicina y autor de numerosos trabajos científicos y libros.. Distinguido con el título Doctor honoris causa por las Universidades de Brasil y Lyon, profesor honorario por las universidades de Guatemala, Bolivia y Paraguay. Miembro de Honor en la Unión Internacional contra la Tuberculosis . Entre 1928 y 1960 fue jefe de sala de Tisiología del Hospital Muñiz.

Fue secretario de la facultad y delegado ante el Consejo Superior de la Universidad. Secretario general del Departamento Nacional de Higiene, Vicepresidente de la Comisión Nacional de la Tuberculosis, y  Vicedecano de la Facultad de medicina en 1946.

En 1934  edita los Anales de la Cátedra de Patología y Clínica de la Tuberculosis.

En agosto de 1941 se inauguró el pabellón destinado a Laboratorio experimental –de la tuberculosis  siendo la Cátedra de Tisiología el centro de investigación y estudio.

Las secciones de laboratorio fueron: Bacteriología con Andrés Arena, Fisiología; Alfredo Lanari y Cirugía; Oscar Vaccarezza., en Anatomía Patológica Oscar Croxatto . En radiología se destacó Guido Politzer Arena y su sucesor Abel Cetrángolo hicieron del laboratorio de bacteriología de la tuberculosis el de mayor jerarquía en el país, siendo centro de referencia nacional e internacional.

Se practicaron  cirugías de  auto y homo injerto de pulmón en perros, y en anatomía patológica se estudió la patología obstructiva de las bronquiectasias y la histogénesis de la cortificación pulmonar.

Una preocupación de Raúl Vaccarezza era la observación de radiografìas de tórax compatibles con tuberculosis  en estudiantes de los dos últimos años de medicina que no presentaban síntomas y con lesiones hasta a veces cavitarias.

Se promulga la Ordenanza que establece como obligatorio el estudio tuberculìnico radiográfico para los aspirantes a las cuatro escuelas  que constituían la Facultad de Medicina. La solicitud del mismo beneficio por parte de los decanos de las Facultades de Agronomía, Veterinaria y Ciencias Económicas Nace así el Centro antituberculoso universitario, creándose luego por iniciativa del Dr. Nicanor Palacio Costa el Centro Profiláctico universitario, con asiento en la Cátedra de Patología de la Tuberculosis.

Años más tarde se inaugura el centro de Salud  “Dr.  Carlos F. Astiz”; en el solar adquirido en 1933,  con fondos procedentes de la estampilla de navidad y del telegrama de lujo,  en la calle Hidalgo 1067. Se construyó con fondos procedentes de la herencia  del Dr. Carlos Astiz (médico porteño fallecido en 1940). .Años después del retiro de Vaccarezza,  en 1963, la Universidad de Buenos Aires lo incorporó a su directo patrimonio y dirección con el nombre Servicio Universitario de Salud.

En abril de 1941 se  creó el Departamento de Becarios de la Cátedra, incorporando año a año jóvenes médicos procedentes de países latinoamericanos: Brasil, Uruguay, Venezuela, Perù, Ecuador , Colombia.

En 1954 obtuvo la medalla por mentor sobresaliente del American College of Chest Physicians.

Trabajó incansablemente hasta sus últimos días, publicando en los últimos años :” “Historia de una vida” y “Vida de médicos ilustres “. A los 88 años, en la mañana del 27 de agosto de 1981 lo encontró la muerte  antes que saliera la publicación de su último libro : Arte y tuberculosis.

Luego del Prof. Dr. Raúl Vaccarezza , le siguieron los  distinguidos profesores Juan Carlos Rey ( desde 1950 hasta 1971) , Josè Marìa Leston ( desde 1972 a 1973) Jorge Pilheu (1974),Rubén Sampietro (1975), Francisco Dubra (1976)  Luis Julio González Montaner ( 1977 y hasta 1995), Eduardo Abbate 1996 hasta 2009 en que es nombrado Prof. Consulto

El 15 de diciembre de 1991 el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires aprueba el proyecto presentado por  el Prof. Luis Julio González Montaner creándose el Instituto de Tisioneumonologìa “Prof, Dr. Raúl Vaccarezza”. Este cuenta con tres edificios: el Pabellón Roberto Koch ( con capacidad para 92 camas ), el edificio de acceso por la Av, Vélez Sársfield 405( antiguo Dispensario) con área de consultorios externos, diagnóstico por imágenes, laboratorios de análisis clínicos, inmunología , rehabilitación respiratoria y el edificio del laboratorio de la Tuberculosis “Abel Cetràngolo”. El Prof. Luis Julio Gonbzalez Montaner se convierte así en el primer Director del Instituto, continuando a partir de 1996 el Prof. Dr. Eduardo Abbate y desde noviembre de 2009 hasta la fecha la Dra. Graciela Cragnolini de Casado.

Los años fueron transcurriendo; la vieja enseñanza de la tisiología fue acrecentándose con el avenimiento de nuevas patologías como el SIDA, el desarrollo de la tuberculosis multirresistente y extremadamente resistente.  El acrecentamiento de otras patologías respiratorias hicieron que el Instituto diera nuevas formas de respuesta a la sociedad.

Hoy , en 2011, el Instituto “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza” realiza tareas de docencia, investigación y asistencia. Es el Centro de Capital Federal que más casos diagnóstica y asiste con tuberculosis . Durante el año 2010 se diagnosticaron 760 casos nuevos .Es un Centro  especializado en patología respiratoria,  asiste pacientes con, asma, EPOc, intersticiopatías, cáncer de pulmón, patología ocupacional respiratoria, cesación tabáquica, inmunodeficiencias y  rehabilitación respiratoria.

A 190 años de la creación de la Universidad de Buenos Aires,  uno de sus Institutos, nacido en 1938, sigue impartiendo a  través de su personal docencia y asistencia con la misma vocación de sus maestros: el de brindar a la comunidad su máximo potencial buscando en  la investigación , las respuestas.

Bibliografía

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• Arena, A. R. “Roberto Koch (1843?1910)". Ciencia e Investigación 1946; 11: 317.
• Coni, Emilio R. 'Memorias de un Médico Higienista". Biblioteca Médica Argentina 1918; I.
• Oriol, Anquera, J. y A. "Historia de la Tuberculosís".
Salvat Editores, Barcelona, 1944.
• Silveira, José. "Pérolas e Diamantes". Fundacao Cultural do Estado do Bahía, Brasil, 1984.
• Vaccarezza, Raul F. "Conferencia inaugural de la Cátedra de Patología y Clínica de la Tuberculosis". Facultad Ciencias Médicas, 1938.
• Wolf, P. 0. "Roberto Koch: Un hombre y una idea". R Asoc. Méd. Arg. 1944; 58,61.